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Edición 165
4 de septiembre de 2005
TOTUS TUUS
Totus
tuus ego sum et omnia mea Tua sunt. Accipio Te in mea omnia. Praebe mihi
cor Tuum, Maria.
Soy todo tuyo y todas mis cosas Te
pertenecen. Te pongo al centro de mi vida. Dame tu Corazón, oh María.


Totus tuus sum,
Maria,
Mater nostri Redemptoris.
Virgo Dei, Virgo pia,
Mater mundi Salvatoris.
Soy
todo tuyo, María
Madre de nuestro Redentor
Virgen Madre de Dios, Virgen piadosa. Madre del Salvador del mundo.
Amen.

Hoy nace una clara Estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser Estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de Ella.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale luz clara y digna
de ser pura eternamente;
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser Estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de Ella.
No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser Estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de Ella.
Himno de Vísperas
Canten hoy, pues nacéis Vos, los ángeles, gran Señora, y ensáyense desde
ahora, para cuando nazca Dios. Canten hoy, pues a ver vienen, nacida su
Reina bella, que el fruto que esperan de ella es por quien la gracia
tienen. Digan, Señora, de Vos, que habéis de ser su Señora, y ensáyense,
desde ahora, para cuando nazca Dios.


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Oh Dios Padre
Misericordioso,
que por
mediación de Jesucristo, nuestro Redentor, y de su Madre, la
Bienaventurada Virgen María, y la acción del Espíritu Santo,
concediste a tu Siervo Juan Pablo II, Servus Servorum Dei,
la gracia de ser Pastor ejemplar en el servicio de la Iglesia
peregrina, de los hijos e hijas de la Iglesia y de todos los
hombres y mujeres de buena voluntad, haz que yo sepa también
responder con fidelidad a las exigencias de la vocación cristiana,
convirtiendo todos los momentos y circunstancias de mi vida en
ocasión de amarte y de servir al Reino de Jesucristo. Te ruego que
te dignes glorificar a tu Siervo Juan Pablo II, Servus Servorum
Dei, y que me concedas por su intercesión el favor que te
pido... (pídase). A Tí, Padre Omnipotente, origen del
cosmos y del hombre, por Cristo, el que vive, Señor del tiempo y
de la historia, en el Espíritu Santo que santifica el universo,
alabanza, honor y gloria ahora y por los siglos de los siglos.
Amén.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria.
De conformidad
con los decretos del Papa Urbano VIII, declaramos que en nada se
pretende prevenir el juicio de la Autoridad eclesiástica, y que
esta oración no tiene finalidad alguna de culto público.
JuanPabloMagno.org
LIBROS DE VISITAS


Homilía de San Juan Damasceno (675-749)
"...¡Ea, pueblos
todos, hombres de cualquier raza y lugar, de cualquier época y
condición, celebremos con alegría la fiesta natalicia del gozo
de todo el Universo. Tenemos razones muy válidas para honrar
el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo
el género humano ha sido restaurado y la tristeza de la
primera madre, Eva, se ha transformado en gozo. Ésta escuchó
la sentencia divina: parirás con dolor. A María, por el
contrario, se le dijo: Alégrate, llena de gracia!..."
"...¡Oh feliz pareja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada
toda la creación! Por medio de ustedes, en efecto, la creación
ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella
augusta Madre, la única que fue digna del Creador. ¡Oh felices
entrañas de Joaquín, de las que provino una descendencia
absolutamente sin mancha! ¡Oh seno glorioso de Ana, en el que
poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña
completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada a
luz! ..."
"...Hoy emprende
su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y
por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto
existe, se hace presente en el mundo corporalmente.
Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna
mutación, o mejor dicho, por su benévola condescendencia
apareció en la Tierra y convivió con los hombres..."
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"NO
NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN, MAS
LÍBRANOS DEL MAL"
Con estas últimas peticiones,
en el “Padre nuestro” pedimos
a Dios que no permita que
emprendamos el camino del
pecado y que nos libre de un
mal inspirado con frecuencia
por un ser personal, satanás,
que quiere obstaculizar el
designio de Dios y la obra de
salvación por Él realizada en
Cristo.
Conscientes de ser llamados a
llevar el anuncio de la
salvación a un mundo dominado
por el pecado y por el
maligno, los cristianos son
invitados a encomendarse a
Dios, pidiéndole que la
victoria sobre el Príncipe del
mundo (cfr Jn 14,30),
conquistada una vez para
siempre por Cristo, sea
experiencia cotidiana de su
vida.
En contextos sociales
fuertemente dominados por
lógicas de poder y de
violencia, la misión de la
Iglesia es testimoniar el amor
de Dios y la fuerza del
Evangelio, que rompen el odio
y la violencia, el egoísmo y
la indiferencia. El Espíritu
de Pentecostés renueva al
pueblo cristiano, rescatado
por la sangre de Cristo. Esta
pequeña grey es enviada por
doquier, pobre de medios
humanos pero libre de
condicionamientos, cual
fermento de una nueva
humanidad.
(EL
PADRE LLAMA A LA VIDA ETERNA,
8)
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Estimado/a Suscriptor/a de "El Camino de María"
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La Iglesia celebra
la Natividad de la Bienaventurada Virgen María a los nueve meses del 8 de diciembre en
que fue concebida sin pecado original, de acuerdo con el dogma
de la Inmaculada Concepción. En ninguna parte de la Escritura se
habla del nacimiento de la Virgen María. Sólo se sabe que su
padre fue Joaquín, de Nazaret, y su madre, Ana, de Belén. Los
dos eran de la tribu de Judá y del linaje de David.
La celebración
de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es
conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de
septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino,
el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue
introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una
procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María
la Mayor.
El Evangelio no nos da datos del
nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas,
considerando a María descendiente de David, señalan su
nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala
Nazareth como cuna de María.
Le proponemos que durante
toda esta semana en que
celebramos el Cumpleaños de nuestra Madre Celestial, unamos nuestros
corazones y la saludemos con esta bella poesía que le escribió Lope de Vega.
POESÍA A LA NATIVIDAD DE MARÍA
Canten hoy, pues
nacéis Vos,
los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Canten hoy, pues a ver vienen
nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de Ella
es por quien la gracia tienen.
Digan, Señora, de Vos,
que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Pues de aquí a catorce años,
que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais,
remedio de tantos daños.
Canten y digan, por Vos,
que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
Y nosotros, que esperamos
que llegue pronto Belén,
preparemos también,
el corazón y las manos.
Vete sembrando, Señora,
de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora,
para cuando nazca Dios.
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